Diógenes y el faro

Fue una sorpresa ganar las oposiciones. Cuando me presenté al examen, desmotivado, ni siquiera me tomé la molestia de contestar todas las preguntas. En esos días tristes acababa de romper mi última relación; de hecho, me la habian roto. Un taxista ebrio atropelló a mi amor y a nuestro perro y me arrojó de nuevo al vacío y a las voces. Después del accidente pasé … Continúa leyendo Diógenes y el faro

El Loro Borracho y Otros Relatos del Trópico

El Loro Borracho existe. Es la Taberna donde puerto y playa se funden sobre el arrecife, espacio indeterminado y característico, un área mestiza donde todo es posible. Se encuentran allí los mundos conocidos y desconocidos y se funden bajo el sol limpio. Arena blanca, plásticos, conchas, maderas, latas y botellas, algas, redes rotas, presencias; todo conforma un sueño hecho realidad. El Trópico. Las olas cantan al borracho … Continúa leyendo El Loro Borracho y Otros Relatos del Trópico

Piscinas vacías

“No hay nada más vacío que una piscina vacía.” Raymond Chandler, El largo adiós A mi mujer y a mi nos encanta hablar. No solo entre nosotros, sino también contar a los demás lo que nos ocurrió en cuanto tenemos una oportunidad. Quizás pueda resultar extraño que los muertos hablen, pero aquí no pasan muchas cosas y, además, recordar es una agradable manera de saber que … Continúa leyendo Piscinas vacías

Nuevo camino – El imperio del Dragón destartalado

Comienza así un nuevo camino, con un solo paso. Y así, con la inercia espontanea y aun algo aturdida de ese paso, nos encontramos volando sin red en una vieja avioneta hacia el imperio del Dragón destartalado. Solo dos horas de vuelo separan Bali, esa vieja mujerona maquillada que huele a colillas apagadas y ofrendas marchitas, de la isla de Flores. Es allí donde comienza … Continúa leyendo Nuevo camino – El imperio del Dragón destartalado

Destinos y desatinos

El café se asoma a la vida en una terraza desordenada y curiosa. Una docena de mesas cojean la acera casi interponiéndose a la marea de transeúntes. La calle, ya cerca de la plaza, siempre transitada; hay que bordear la barricada de tertulianos y desocupados, de fumantes y aperitivos, para continuar con prisa hacia ninguna parte y regresar, satisfechos. Yo me siento allí cada mañana, … Continúa leyendo Destinos y desatinos