Escapemos juntos, mi amor

Escapemos juntos(R. entra sin ser visto atravesando la penumbra. Se acerca al enrejado y suspira.)

R.- ¡Silencio! Oscuridad y silencio. ¿Estas ahí, amor mío? En la clandestina noche me refugio y en su negro manto envuelto acudo. A la llamada del corazón me rindo. ¡Es mi vida, es mi amor el que aparece!… Habla… más nada se escucha; pero, ¿qué
importa? ¡Hablaron ayer sus ojos!

(J. aparece, camina hacia R. y se detiene al otro lado de la reja.)

J.- Amor, ¡al fin llegaste! Aquí estoy, esperando, tras estas paredes donde me confinaron la Familia y el cruel destino,  entre estas paredes que nos separan. Languidece aquí mi alma aguardándote cada noche.

R.- Acércate, mi vida, sostén mis manos a través del frio metal, déjame sentir el calor de tu piel al menos un instante. ¡Oh, injusto orden que nos impide fundirnos en el abrazo eterno!

J.- ¡Oh R., R.! ¿Por qué eres tú R.? Niega a tu padre y rehúsa tu nombre; olvida las reglas, detesta tu condición, tu trabajo y escapemos juntos!
O, si no quieres, júrame tan sólo que me amas.

R.- Te amo y te tomo la palabra. Llámame sólo “amor mío” y seré nuevamente bautizado. ¡Desde ahora mismo dejaré de ser R. y viviremos libres! Con ligeras alas de amor franquearemos estos muros, pues no hay cerca de piedra capaz
de atajar el amor; y lo que el amor puede hacer.

J.- Tú sabes que el velo de la noche cubre mi rostro; si así no lo fuera, un rubor
virginal verías teñir mis mejillas por lo que hemos pronunciado.
Gustosa quisiera guardar las formas, gustosa negar cuanto he hablado; pero,
¡adiós cumplimientos! ¿Me amas? Sé que dirás: sí, y yo te creeré bajo tu palabra. ¡Escapemos pues, Ramiro!

R.- ¡Julián! ¡Escaparemos juntos, amor mío! Te sacaré de esta celda, renegaré de mi uniforme, de tu desgracia de reo, de esta prisión nauseabunda. Terminaron los paseos por el patio, la caricias disfrazadas de cacheo, las citas en las duchas, los susurros en la galería, terminó el miedo y el rancho carcelario, no seremos más vigilante y convicto, querida, viviremos lejos la libertad apasionada que nos regala la vida.

J.- Ramiro, a ti me entrego, adorado, y contigo en brazos me lanzo sin miedo a lo que dispongas. ¡Huyamos lejos, huyamos!

(Ramiro y Julián se besan a través de los barrotes de la celda. Fin del tercer acto.)

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Un comentario en “Escapemos juntos, mi amor

  1. es injusta la realidad que viven algunos presos, injusta la realidad que estan sufriendo algunas familias, sobre todo cuando no se estan respetando ni los derechos humanos.

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