Sed y Balas (Mil kilómetros al Sur del último Bar)

Hoy todos los vientos me acompañan, soplando las velas de una tarta de cumpleaños pero sin querer apagarlas. Peripecias inverosímiles dibujan mi ruta en la arena. Desayuno tarde y por la nariz: encaro el dia considerando perdida de antemano la semana. Escupo a mi cactus, la mínima expresión de un jardín, que cuido como si mi vida estuviera plantada en su tiestito.

Desnuda y tumbada en los asientos traseros, dice Martinica que bailó en los arcenes de la autopista y se ganó así la vuelta al mundo, de Phoetix a Maltillo, de Ciudad Suárez a Vallepríncipe. Cuenta con mirada lánguida, de probabilidad incierta, que solo el amor trajo la desgracia a su periplo triunfal y que fue por despechos que se rompió el espinazo contra el radiador de un Mak de 25 toneladas.

Pegada a dos ruedas ensilladas cumple ahora en galas menores con el asfalto, pues gracias a Dios, aunque las piernas se le murieron, todavía maneja diestra manos y boca, y nuestra diosa no siente nada de cintura para abajo, ni placer ni asco. Ríe a carcajadas bonitas, le brillan los ojitos de pupilas juguetonas. Sostiene en la punta de los dedos dos tapones de cerveza y los unta de saliva colocándoselos en los pezones. Me pone mega cachondo. Sudo deseo y jadeo amor a chorro limpio.

Rie muy complacida y me abraza pidiendo Amor. Sus piernitas muertas caracolean en una curva traviesa  y me cuesta un poco separárselas para entrar. Después, cuando se acabó el trago, dormimos abrazados hasta que el sol nos tocó la cara, avisándonos de que empezaba un nuevo turno de peligros, hasta la próxima luna.

Ella es la reina del desguace y bendice mi ruta con un beso profundo al despedirnos. Agita en un hermoso adiós la mano que aferra mis ultimos dolares y con la otra impulsa la silla hacia la sombra en ruinas que es su hogar. No miro atrás, salgo disparado sobre el asfalto mañanero y caliente sin haberme mirado al espejo, pero pienso con satisfacción que las ruinas no son inflamables, y me alegro de ello.

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2 comentarios en “Sed y Balas (Mil kilómetros al Sur del último Bar)

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