Ninfomana, millonaria y demente

Placeres sencillos – Foto: Reuters

Y no es Paris Hilton. Tampoco la baronesa Thyssen. ¿Más pistas? Fue bisexual, alcohólica, feminista y escritora.  Nació en Nueva York en 1917 y murió en una clínica mental en Málaga, en 1973. Su figura pizpireta y su personalidad compleja y apasionada  vivieron siempre a la sombra de su compañero, el músico y escritor Paul Bowles.  Hoy en día aun lo hacen.

En la película de Bertolucci “El cielo protector”, la protagonista femenina se presenta como una mujer menuda y atormentada por un mal desconocido, dejándose llevar desmayadamente por la vida, quizá en busca de una autenticidad que intuye, de la realización personal. O de la muerte. La existencia de Jane Bowles, la mejor anfitriona del Tánger dorado, una exquisita alcohólica en Boston y adicta solamente al mejor opio en Ceylán, podría describirse de esa manera.

jane bowles

De su escasa pero imprescindible obra escrita, publicada en España por Anagrama, el relato “Todo es bonito” condensa la intensidad de Jane Bowles. La escritora nos sitúa en lo alto de un mirador costero en una ciudad colonial española, posiblemente Sidi Ifni. Una visitante norteamericana observa a un grupo de mujeres locales que descansan disfrutando de la brisa del mar y pretende iniciar una conversación. Su dialogo transmite con simplicidad, en un ambiente opresivo e irreal, como de pesadilla, el desencuentro profundo entre dos formas de entender la existencia. Y  Bowles lo hace sin tomar partido por ninguna de ellas.

Llegado un momento, buscando lugares comunes que les acerquen, la extranjera comenta la belleza del paisaje, la bondad del clima y asiente ante la enumeración de las virtudes de la comida nativa. Más tarde, deseosa de profundizar en su reciente intimidad, confiesa a las mujeres su desagrado por los camiones. Los camiones no le gustan, son feos y ruidosos, ¿verdad?. Espera que sus nuevas amigas compartan esa queja, que se solidaricen también en la crítica negativa, que, de alguna manera, confirmen un mundo de opuestos, de buenos y malos, igual al occidental del que ella proviene. Pero las norteafricanas niegan ofendidas, aprecian los camiones; los camiones son muy bonitos, afirman, a ellas les gustan. Y ante la estupefacción  de la protagonista sentencian lapidarias antes de alejarse: “Todo es bonito.”

Anuncios

2 comentarios en “Ninfomana, millonaria y demente

¿Quieres dejar tu comentario?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s